En el marco de un operativo coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional, efectivos de la Dirección General de Cooperación Internacional de la Policía Federal Argentina (PFA) concretaron la extradición activa de Rodolfo Nicolás Caraballo Escobar, ciudadano uruguayo de 32 años, sobre quien pesaba un pedido de captura internacional por hechos de sicariato cometidos en la Argentina, además de otros homicidios, infracciones a la Ley de Drogas y tenencia ilegal de armas, tanto en territorio argentino como en la República Oriental del Uruguay.
La investigación se inició en agosto de 2022 en Uruguay, cuando el imputado se encontraba cumpliendo una condena en la Unidad N° 4 de Montevideo por los delitos de coautoría de homicidio y posesión de arma de fuego. En ese contexto, logró fugarse del establecimiento penitenciario ocultándose dentro de un contenedor de residuos mientras realizaba tareas de limpieza. A raíz de ello, la Oficina Central Nacional (OCN) Interpol Montevideo emitió una Notificación Roja, disponiendo su captura internacional.
Con el avance de las pesquisas, se estableció que tras concretar la fuga se ocultó durante algunos meses en la República Federativa del Brasil, para luego ingresar a la República Argentina en el año 2023, utilizando una identidad falsa a nombre de Joaquín Andrés Amoros Sanguinetti.
Ya en territorio argentino, durante el año 2024, el imputado cometió dos homicidios. El primero de ellos ocurrió en octubre, en la localidad de Presidente Derqui, partido bonaerense de Pilar.
El segundo y de mayor repercusión tuvo lugar el 12 de diciembre de 2024, en el barrio porteño de Recoleta, cuando bajo la modalidad de sicariato emboscó y asesinó al ciudadano uruguayo Fabián Sturm Jardón, de 42 años. El violento episodio quedó registrado por cámaras de seguridad, cuyas imágenes se viralizaron posteriormente. Durante ese hecho, el agresor efectuó al menos tres disparos de arma de fuego por la espalda, provocando la muerte casi inmediata de la víctima.
De las investigaciones posteriores realizadas por personal de la División Homicidios de la PFA, se determinó que el autor del crimen utilizó una peluca para perpetrar el ataque y se dio a la fuga a bordo de un vehículo robado. Dicho rodado fue hallado tiempo después en el barrio de Palermo, conteniendo en su interior una pistola marca Glock y un silenciador. Asimismo, se estableció que la víctima venía siendo amenazada por el sicario.
A partir de estos acontecimientos, el Juzgado Federal de Primera Instancia de Campana, a cargo del Dr. Adrián González Charvay, libró un oficio a la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la PFA, motivo por el cual el Departamento Interpol–Argentina procedió a la difusión de una nueva orden de captura internacional.
En ese marco, los federales argentinos mantuvieron un fluido intercambio de información con la OCN Montevideo, logrando individualizar fehacientemente al prófugo mediante el cotejo de huellas dactilares obrantes en la base de datos del Registro Nacional de Migraciones. El análisis confirmó que se trataba de la misma persona que se había fugado del penal uruguayo y que había cometido los homicidios en la Argentina.
Por cuerda separada, el magistrado interviniente ordenó la carga de la información recopilada en el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), donde se consignó como dato relevante que el involucrado era miembro y sicario de una organización narcocriminal transnacional, motivo por el cual la causa pasó a la órbita de la PROCUNAR.
En abril de 2025, se realizó una reunión en la sede de la PROCUNAR, encabezada por los fiscales Diego Iglesias y Patricia Luján Cisnero, junto al Fiscal Federal de Campana, Dr. Sebastián Bringas, y personal de la División Homicidios de la PFA. Allí se confirmó, en base a los informes producidos, que el imputado también era autor de otro homicidio ocurrido en octubre de 2024 en la localidad de Pilar, donde asesinó de diez disparos de arma de fuego a otro ciudadano uruguayo.
Se intensifica la búsqueda y se cierra el cerco
Teniendo en cuenta su paso previo por Brasil antes de ingresar a la Argentina con identidad falsa, efectivos de la PFA llevaron adelante un minucioso ciberpatrullaje, del cual surgió una pista clave: el fugitivo se encontraría residiendo en la ciudad de Florianópolis, capital del estado de Santa Catarina.
En consecuencia, se profundizó el intercambio de información con la OCN Brasilia, lo que permitió a las autoridades brasileñas desplegar rastrillajes en la zona. Estas tareas culminaron en mayo de 2025 con un allanamiento en una vivienda, donde se logró la detención de Carballo Escobar, quedando sujeto al correspondiente proceso de extradición hacia la República Argentina.
Durante el procedimiento, la policía brasileña secuestró además 21 kilogramos de marihuana, 40.000 dólares estadounidenses, 41.000 reales, un vehículo y una motocicleta.
En cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por el Estado argentino y de lo dispuesto por el juzgado interviniente, el 20 de enero del corriente año una comisión policial integrada por personal de la Dirección General de Cooperación Internacional de la PFA se trasladó a la ciudad de Florianópolis, donde tomó custodia del detenido y concretó su traslado. Finalmente, en las últimas horas, el extraditado arribó al Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery, quedando a disposición de la justicia argentina para la continuidad de su proceso judicial.