Poco para analizar sobre el encuentro que quedó trunco en el entretiempo. Porque la lluvia desvirtuó el espectáculo y se llevó lo mejor de un Tigre que tuvo pocas pero las más claras.
Durante los 45 minutos se pudo ver a un Matador intentando llevar las riendas del partido, como pudo, entre charcos y revolcones tuvo a Lanús sin poder realizar el juego continuo y ofensivo que lo llevó a estar encaramado entre los puestos de vanguardia en el actual certámen. Lo cierto es que el visitante sólo complicó con lanzamientos de esquina y un poco más por la tozudez del uruguayo Silva que las luchaba todas.
Las dos chances que tuvo Tigre llegaron casi en el final del primer acto, primero la fabricó Facundo Bertoglio, quien intentó ingresar al área a pura gambeta pero la redonda se le quedó en el camino, justo cuando estaba a punto de rematar. En segunda instancia, quizás la más cercana a la portería defendida por Agustín Marchesín, fue la volea de Leandro Garate que se marchó muy ajustada a un palo.
Así se cerró el telón de los primeros 45 minutos, finalmente los únicos que tuvieron lugar en una tarde de sudestada y con pocas chances de ver fútbol en Victoria. Acertada fue la decisión de suspender la contienda, tomada por el árbitro Fernando Echenique junto con los capitanes de ambos equipos. Habrá que esperar hasta el próximo miércoles (18hs) para reanudar el encuentro.
Redacción: Fernando Viale
Fotos: Carlos Borgonovo
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