Entrevistamos a Victorio Pirillo, Secretario General del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López y dirigente político. Le preguntamos primeramente sobre estos meses de nuevo gobierno nacional.
Al respecto nos comentó: “Le aclaro que en el ballotage no voté ni a Macri ni a Scioli, sino que puse una foto de Evita, soy respetuoso de la voluntad popular, porque estamos en democracia y las urnas han mostrado la voluntad del pueblo, dando como ganador a Mauricio Macri. De ahí en más se generan expectativas, como en todo inicio de gobierno, que las vimos bien en el principio y nos parecía que era más justo acompañar que salir a obstruir o imponer nuestro pensamiento. Pasados cinco meses, creo que las medidas que se han tomado fueron extremadamente conservadoras, muy perjudiciales para la clase trabajadora y para los que menos tienen y muy permisivas para aquellos sectores que durante el kirchnerismo fueron los que más dinero han hecho, como Cargill, Dreyfuss, Carrefour, la plaza financiera. Y estos fueron los que le prometieron a este gobierno un apoyo que hasta la fecha no se ha visto. Si aquí hubo un ataque frontal al gobierno no fue de parte de las organizaciones sindicales ni de los trabajadores sino del sector que el Presidente eligió como aliado y, más allá de los discursos, a la hora de efectivizarse ese apoyo se convirtió en inflación; porque el primer remarcador es Carrefour, los principales especuladores son los de la Bolsa, los que se comprometieron a liquidar no lo hicieron. Entonces aparece una suerte de deslealtades, donde se pone en relieve que a ellos no le interesa quien gobierna, sino ganar dinero. Siempre es la misma política porque la Argentina, desde hace más de 60 años juega a la teoría de los opuestos, que yo desarrollé en un documento muy crítico. Esta teoría tuvo su origen en Grecia, con Heráclito de Efeso, y en la década del 70 tuvo su máxima expresión generando una acción para crear una reacción y justificar la contra reacción. En ese esquema, mientras el objetivo visible era una guerra armada, el verdadero objetivo encubierto era el endeudamiento económico y llevar al país de 7 mil millones de dólares, como lo dejó Isabel, a 48 mil como lo llevó Martínez de Hoz y la dictadura. Esa teoría de los opuestos hoy se vuelve a repetir porque es claro que el kirchnerismo se presta a ese juego. Su exponente es la venida de la ex Presidente citada por un juez, donde más allá de presentar un escrito, la intención encubierta era armar un acto; porque nadie presenta un escrito con un palco armado y una movilización como la que se hizo. Y entonces lo que se criticaba, que hartaba con la cadena nacional, resulta que ahora, luego de cinco meses, logra una nueva cadena nacional, en el mismo momento que Macri estaba en Salta con Urtubey, buscando polarizar mostrando dos estilos y dos presidentes distintos. Los antagonismos se instalan ante la ausencia de partidos políticos, ya que hoy hay partidocracia y esto al gobierno le sirve y le resulta. Entiendo que todo gobierno que empieza siempre habla de la pesada herencia pero aún sabiendo esto Macri insistió en ser candidato, por lo que no es novedoso para él encontrar lo que halló pero siempre hace recaer el peso de la crisis en los que menos tienen, que no es algo innovador. A fuerza de impuestos, despidos y baja de salarios cualquiera gobierna, no hace falta ser economista, me parece que no es justo. También hay una dispersión del movimiento sindical argentino que ante semejante crisis se da todavía el lujo de estar dividido en cinco centrales obreras, que es prácticamente jugar para el empleador”.
Cuál es su opinión sobre la nueva gestión del Intendente Jorge Macri y la relación con ustedes.
“Hace tres años que tenemos un acta acuerdo firmada por el Intendente y el gremio por el cual las paritarias son anuales. Desde 1983 nuestras paritarias siempre fueron en el mes de julio, posteriores al aguinaldo. Hace tres años que las venimos adelantando para el mes de mayo, o sea que los aumentos que logramos son retroactivos a mayo, y hace dos años consecutivos que logramos el 37% sobre el básico y además hemos pasado a planta permanente a 632 trabajadores y hemos acordado para este año 132 más. También en la carrera profesional de salud hemos pasado a casi 70, que ahora están en blanco. Además del aumento hemos logrado un presentismo de $ 1.500.-, un régimen de franqueros para el sector de hospitales, enfermeras y cementerio; hemos logrado la declaración de tarea insalubre para obreros de cementerio, choferes de ambulancia y bromatología; conseguimos el SAMO, que es el reparto entre los trabajadores de un porcentaje de lo que los hospitales facturan a las obras sociales, que se cobra los días 15 como plus aparte; y lo más importante de todo es que aquí no ha habido despidos, que es lo que más nos enorgullece, junto con el bono de $ 2.500.- que pedimos todos los años y hemos conseguido. También se ha pagado hace diez días una ayuda escolar primaria de $ 2.500 por hijo y no por familia, de acuerdo a lo que acordamos.
Quiero aclarar que las negociaciones siempre son duras y siempre se cruza el interés del empleador con el de los trabajadores y tenemos que buscar un justo equilibrio en lo que pedimos. Lo que pasa es que la inflación ha pulverizado los salarios y la mejor encuesta que se puede tener presente no es la de los profesionales sino las que tenemos todos los días, cuando la gente nos dice que llega el día 20 y no tiene más plata. Si usted gastaba 500 pesos en colectivo ahora se fue al doble y el gasto es 1000, los alquileres subieron un 30%, los medicamentos un 80%, al igual que la carne. Y no digo que el salario malo es de esta gestión, sino que los salarios ya venían demorados y relegados por la gestión anterior. La flexibilización laboral empezó con el gobierno de Perón y vimos que Scioli daba aumentos en cuotas, pero hoy en día la gente no puede llegar a fin de mes. Todo este impacto inflacionario en sueldos promedio de $ 8.000.- es haberle licuado el 70% de su salario, lo que hace que la gente no vive sino sobrevive. Por eso los comercios empiezan a cerrar, el consumo de carne bajó un 14% y así un montón de cosas que hacen que por más que la táctica del gobierno sea secar de pesos la plaza financiera y congelar la economía para bajar la inflación, eso va a traer muchos despidos, cierre de fábricas y no va a importar la ley de doble indemnización, porque los van a despedir antes o van a firmar en el Ministerio de Trabajo el pago de la indemnización en muchísimas cuotas, para que se les licúe la misma. Esta no es una solución y es una vergüenza que salga como propuesta del movimiento sindical argentino; así como es una inmoralidad que se firmen aumentos por el 20%, por más que digan que después en octubre se van a sentar de nuevo. Esta es una falacia, porque después no se sientan más”.