En el Hospital Municipal Materno Infantil de San Isidro celebran la notable mejoría de Julieta Vallejos, de 16 años, quien padece Lipodistrofia Congénita Generalizada (LCG), una enfermedad genética rara -un caso en un millón- que se caracteriza por pérdida de tejido adiposo.
Con ayuda del Municipio, desde 2012 Julieta viaja a Estados Unidos en busca de leptina, la hormona que regula la saciedad y que justamente su organismo no secreta. En Argentina aún no hay tratamiento para esta enfermedad, pero sí en el Instituto de Diabetes, Enfermedades Digestivas y Renales (NIH) en Maryland.
Los cinco episodios de pancreatitis de Julieta ya son historia. Y su vida cambió por completo. “Es un orgullo y un logro para el Hospital haber podido mejorar la calidad de vida de Julieta. Si bien la enfermedad no tiene cura, desde que comenzó el tratamiento con leptina no tuvo más internaciones. Lleva una vida normal como cualquier adolescente de su edad”, cuenta María Laura Major, médica pediatra especialista en nutrición infantil.