Oficiales de la Policía de la Ciudad que circulaban por la Avenida de los Constituyentes para la prevención del delito, observaron en la intersección con la Avenida Chorroarín se encontraban dos taxis estacionados, uno de los cuales no poseía chapa patente. Ante esta situación el móvil detuvo su marcha con el fin de determinar el dominio del rodado. Mientras los agentes observaban los autos notaron que el grabado de los cristales no coincidían en ambas puertas siendo de dominios distintos.
Debido a esto se solicitó confirmación con el Comando Metropolitano si las patentes registradas en las ventanillas tenían pedido de captura. En ese instante se acercó una persona manifestando ser el dueño de ambos taxis. Ante la requisitoria de la documentación que acredite la titularidad de los mismos, el hombre, con colaboración de un mecánico de un taller ubicado a pocos metros del lugar, increpó al personal policial y se rehusó a mostrar la documentación.
Ante la posible presencia de un hecho delictivo, se estableció comunicación con el Magistrado interviniente que ordenó el secuestro de los dos taxis y la detención de los dos masculinos bajo los cargos de «encubrimiento».