Tabaquismo, covid-19 y prevención
Un reciente relevamiento realizado por el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo determinó que 2 de cada 10 bonaerenses incrementaron el consumo de alguna sustancia que ya consumían antes de la cuarentena. Sobre ese total, casi el 40% fumó más tabaco/cigarrillos desde el inicio del asilamiento, mientras que el 2,3% incrementó el uso de vaporizadores/cigarrillos electrónicos.
Durante varios días, en la Argentina, la cuarentena implicó restricciones para la producción de cigarrillos. Ello derivó en situaciones de desabastecimiento y el consecuente aumento de precios en algunos puntos de ventas minoristas. Si bien en ciertos casos la situación podría haber significado una baja forzada en el consumo, se pudo ver como muchos fumadores recurrieron a las segundas marcas o al tabaco suelto. Por eso, dado este contexto muy particular, es necesario insistir en las campañas de prevención, apuntando especialmente a evitar que los y las adolescentes caigan en el tabaquismo.
Desde el Observatorio de Adicciones se vienen impulsando distintas medidas para combatir la epidemia del tabaquismo. Por ejemplo, en los últimos tres años, se desarrollaron talleres y actividades de prevención en espacios públicos y en establecimientos educativos. También se realizaron numerosos aportes -basados en encuestas, focus group y distintos estudios de campo- para la modificación del marco normativo a nivel nacional y provincial. El objetivo es que la legislación incorpore nuevas regulaciones ante las estrategias de publicidad y marketing que instrumentan las tabacaleras a través de plataformas digitales, la organización de recitales, fiestas privadas y hasta delivery de cigarrillos. También se propuso establecer nuevas limitaciones para la venta de cigarrillos saborizados y desarrollar campañas, desde el Estado, para concientizar sobre los daños que produce el vapeo.