Lucas Ferrari: «Los que amamos el ferrocarril nos estremecemos con el paso del tren. Esa es la palabra. Es lo más lindo que hay. Y es lo más eficiente. Es lo que une los pueblos»

Una vieja frase dice que «Cuando los esfuerzos se suman, se multiplican». Así lo demuestran en Villa Giardino, Córdoba, dos vecinos de tradición ferroviaria que se han convertido en pioneros en el movimiento que se ha generado en pos del regreso del ferrocarril a los pueblos, tal como sucediera hace ya algunas décadas. Ellos son Lucas Matías Ferrari y Conrado Di Natale. Ambos forman parte del Foro por el Tren Cordobés. «La unión hace la fuerza», y en este caso, como foro, unidos hacen más fuerza que individualmente. Esto permite en estos momentos que el tan ansiado regreso de los ferrocarriles de carga y de transporte de pasajeros no sea una utopía, y se vislumbre cada vez más como una pronta realidad que a muchos pueblos, y en este caso a Villa Giardino, emociona y fortalece.

Y es que fue en 1977 que el ramal del Ferrocarril Belgrano 1A cerró. Y con ello la actividad tanto comercial como turística. Pero, desde 2017, este grupo de pioneros, encabezados por Lucas Ferrari Conrado Di Natale, comenzaron a trabajar haciendo en primer lugar algunas tareas de relevamiento, también junto a personas que se acercaron con la misma intención: promover la vuelta del tren.

En diálogo con Compromiso SocialLucas Ferrari – quien ya nació con una historia de tradición ferroviaria en la familia a través de su bisabuelo, su abuelo, su padrino y su padre – nos cuenta que «iniciamos en el 2017 tareas de relevamiento, junto a Conrado Di Natale, y a distintas personas que se acercaron con la intención de promover la vuelta del tren. Entonces, después de ver que había otros grupos que juntaban firmas pero que, en los hechos, no quedaba en nada, nos inspiramos un poco en lo que es «Amigos del Belgrano», en Buenos Aires, que lograron recuperar muchos kilómetros del ramal de Buenos Aires y nos inspiramos en eso y empezamos a encontrarnos en la vía básicamente para poder hacer limpieza».

– Hicieron una obra titánica…

– Hicimos una buena obra

– Y fueron pioneros…

– Acá en las sierras fuimos pioneros, es cierto, porque fuimos los primeros que fuimos a la vía directamente. Y bueno, consultamos con gente de Trenes Argentinos que estaba en ese momento, y tuvimos por suerte el apoyo de la Municipalidad de Villa Giardino, de la mano del intendente, Omar Ferreira, que nos mandó máquinas. Sabíamos qué es lo que teníamos que hacer, y empezamos a organizar jornadas de limpieza cada quince días los sábados, desmalezado, mantenimiento.

– Cuántos kilómetros hicieron?

– Hicimos algunos kilómetros. Es un trabajo «a pulmón», como quien dice. Sobre todas las cosas, en cuestión de kilómetros, quizás no es tan importante. Pero lo que sí es importante es que se logró que la gente se diera cuenta de lo importante que es el tren. Se logró una visibilización, como se dice ahora, de la tarea y de la importancia del tren. Entonces, de golpe, nos encontramos con que lo que hacíamos tenía sentido, que es lo importante. Nosotros siempre sostenemos que de la misma manera que lo hace el resto del mundo, tenemos que promover el sistema ferroviario porque es el más eficiente, es el más ecológico, es el más seguro, y bueno, el transporte de cargas, por ejemplo, en el sistema ferroviario, reduciría un montón los accidentes viales en las rutas porque habría menos camiones. No estamos en contra del sistema automotor, pero los camiones deberían ser para cargas perecederas, como sucede en países del primer mundo, y no para cargas de volúmen como granos, y demás. Ni hablar del transporte de personas, que los servicios de pasajeros son fundamentales y mucho más económicos, más eficientes. Y bueno, con esa idea nos empezamos a juntar. La verdad es que tuvimos muy buena repercusión, tuvimos el apoyo de la Municipalidad, y ahora después de unos años que estuvimos un poco alejados de ir a la vía en sí, con toda la proyección que se está dando de esta última gestión, la gestión actual de Trenes Argentinos y el Ministerio de Transporte, con Martín Marinucci a la cabeza, que estuvo acá en Valle Hermoso hace poco para la inauguración del ramal, yo estuve ahí con Conrado, en la inauguración que es un gesto tremendo para nosotros porque yo siempre digo, se habla mucho de oportunismos políticos, de un montón de cosas. Pero a la hora que uno siente temblar el piso porque pasa una formación ferroviaria, se acaban todas las preguntas y se acaban todos los porqués, porque los que amamos el ferrocarril nos estremecemos con el paso del tren. Es esa la palabra. Es lo más lindo que hay. Y es lo más eficiente. Es lo que une los pueblos

– … Cuántos pueblos quedaron abandonados porque cortaron los ferrocarriles…

– Totalmente! «Ramal que para, ramal que cierra», dijo alguien alguna vez. Así que, también reconocer que con la gestión anterior, de Dietrich, se cerraron muchísimos servicios. Entre 14 y 18 servicios ferroviarios. Y ahora se están empezando a recuperar, de a poco. Eso es muy positivo. Se inauguró hace poco el ramal a Campo Quijano en Salta, y acá este ramal se extendió hasta Valle Hermoso, pero está la expectativa, yo he hablado con personal de Trenes Argentinos, de que continúe, de hecho ya están las tareas para que continúe hasta La Falda, y bueno, si tenemos suerte, que pase por acá, por Villa Giardino, que es nuestra querida estación TEA, y que llegue a La Cumbre, a Capilla del Monte y ojalá a Cruz del Eje también. Sabemos que es difícil.

– De Capilla a Cruz del Eje es lo más difícil… es la parte más deteriorada, no?

– No sólo por lo que tiene que ver con la infraestructura de vías, sino porque hay mucha toma de tierras en las cercanías de Cruz del Eje. La estación anterior a Cruz del Eje es Toco Toco, y esa estación también tiene en sus alrededores mucho deterioro de vía y de infraestructura, y hay muchos terrenos tomados.

– En la estación de Villa Giardino hay una persona que hace años que está…

– Sí. Tenemos una situación compleja en Giardino porque hasta donde entendemos, originariamente vivía ahí un personal de Ferrocarriles Argentinos. Cuando cierra el ramal en el 77 no fue indemnizado y quedó viviendo en la estación donde era su trabajo y donde tenía su oficina, digamos. Pero a partir de ahí, quedaron sus hijos, sus familiares, y nunca se quisieron retirar de la estación. Así que eso lo tendrá que resolver la empresa o ADIF, que es la administradora de la Infraestructura ferroviaria, o Sofset que es la operadora ferroviaria, que es lo que es necesario para que esta gente tenga el lugar que necesita, pero que dejen la estación que es un patrimonio de todos los ciudadanos. Para que pueda volver a pasar el tren. Estamos muy ansiosos. Porque en realidad, nosotros cuando empezamos con esto, como bien decís, fuimos pioneros y si bien nosotros teníamos una convicción muy clara de lo que hacíamos, también fuimos tratados de locos. El ramal se cerró en 1977… de manera que fueron muchos años de abandono. Si bien hubo una breve concesión privada en la década del 90, que funcionó unos años, la administración Alcázar, que tenía también la administración del zoológico de Córdoba, funcionó muy mal, dio mucha pérdida y se cerró. En el año 2000 fue la última vez que circuló un ferrocarril sobre la 1. Entonces tenemos muchísima expectativa. Porque pusimos muchas ganas en lo que hicimos, y lo que queremos es simplemente eso: mostrar que todavía hay gente que ama el ferrocarril y que entiende que desde lo técnico, y desde lo social y desde cualquier aspecto, que es fundamental para toda sociedad avanzada tener un sistema ferroviario eficiente.

– Seguramente, cuando empezaron, y antes de tener el apoyo, lo hicieron con sus propios medios… y no parecía posible pero ya están a dos estaciones de llegar a Villa Giardino…

– Y esta semana, casualmente, se iniciaron las tareas de vía y obra hacia La Falda.

– Y después de La Falda?

– Después de La Falda, Huerta Grande y Giardino, que es la estación TEA.

– Hay un comentario de que es muy probable que para fin del 2021 ya llegue a Giardino?

– Por la eficiencia con la que viene trabajando la cuadrilla, con más de 30 operarios de vía y obra, que trabajan muy bien, yo creo que si está la decisión política, y si está la decisión de la empresa, de Trenes Argentinos, es absolutamente factible que eso pase.

– Y está la decisión?

– Yo creo que sí. Yo creo que está tomada, no sólo por una cuestión en éste ramal, sino porque es la política del Ministerio de Transporte, en este momento, están levantando los ferrocarriles en todo el país. Y todos los ramales.

– Cuando el tren funcionaba con normalidad, también llegaba hasta aquí el tren de cargas?

– Sí, si. Hubo trenes de carga, hubo trenes mixtos. De hecho, el ramal se inicia por la necesidad del transporte de cargas. Este ramal data de 1890. E inicialmente, en esta zona había muchas canteras. De cal, de piedras, de mica, entonces todo eso requería un servicio que pudiera transportar toda esa carga. Por eso se funda el Ferrocarril Córdoba y Noroeste, que luego a través de las distintas administraciones fue derivando en lo que es el Ferrocarril Belgrano, que es lo que es actualmente. El ramal A1 del Ferrocarril Belgrano. Pero sí. Inicialmente corrían servicios de carga, después hubo mixtos y pasajeros también. Y destacar, naturalmente, la interacción de todo el corredor Punilla con el ferrocarril. Con todo lo que tiene que ver con economías regionales…

– Eso levantaría mucho toda la actividad…

– Sin lugar a dudas. Podemos hablar desde turismo, muchísima gente porque es un paseo, estamos en las sierras de Córdoba, un lugar de excelencia de la Argentina. Entonces, tener un tren turístico, o sea, un servicio regular pero que también funcione para el turismo, es fantástico, y ni hablar si existiese en algún momento la posibilidad, que es un sueño, ya es casi una utopía, de que pueda mover las economías regionales, de carga. Tanto de productores locales de distinta índole.

Haciendo hincapié en su historia y la de su familia respecto al ferrocarril, Lucas Ferrari cuenta: «mi bisabuelo vino en 1890 de Italia, de Chieti, y hay una anécdota muy graciosa que cuando se baja de un buque a vapor que lo trajo, mi bbisabuelo medía 1 metro 60, era muy petiso, y cuando se baja, no quería dejar su equipaje. En ese entonces era la pluma, o la grúa del barco la que bajaba los equipajes. Y él bajó agarrado de la pluma. Entonces ya bajó ‘dando la nota’ en el Puerto de Buenos Aires. Automáticamente fue al hotel de los Inmigrantes, famoso hotel de los Inmigrantes, y de ahí a los conventillos, tan conocidos de Buenos Aires. Al otro día de llegar, se presentó a pedir trabajo y entró a trabajar en el Ferrocarril Central Argentino. Entonces, desde ése momento tenemos tradición ferroviaria en la familia. Luego de eso, en la época de Perón, se estatizan los ferrocarriles y se los nombra con nombres de próceres. El Ferrocarril Central Argentino pasa a ser el Ferrocarril Mitre. Y mi abuelo, también, o sea el hijo de mi bisabuelo, trabajó en el ferrocarril, mi padrino, mi padre. Yo no llegué a trabajar porque nací en 1977. Cuando yo tenía edad para entrar… «ramal que para, ramal que cierra», dijo Menem. Yo creo que podría haber hecho quizás también mis armas en el ferrocarril, pero bueno. El amor lo tengo intacto por el ferrocarril».

– Cuando comenzaron a trabajar en la limpieza, se encontraron con una selva, literalmente…

– El ramal dejó de funcionar, de correr en forma directa, en 1977. Desde entonces, han crecido árboles adentro de la vía. Y éstos han abierto la vía directamente. La verdad que trabajamos muchísimo. Y reitero. No se si es tan grande la obra que hicimos. Pero estoy seguro que es un gran ejemplo porque pusimos nuestro esfuerzo, nuestro dinero en ir a comprar combustible para las máquinas. Arrancamos solos. Estuvimos varios meses trabajando solos, y cuando tuvimos la suerte de contactarnos con personal de la Municipalidad, que se han portado muy bien, recién asumía la gestión de Omar Ferreira y de la mano de Bruno Villaluce, también me dijo «lo que necesites, estamos a tu disposición», y eso fue muy beneficioso. Estando en contacto con personal de Trenes Argentinos nos dijeron «mientras no toquen nada de lo que es la traza en sí de la vía, lo que sería desmalezado, es muy bueno». Y así fue que mandaron topadoras, máquinas, y avanzamos un montón.

Por último Lucas Ferrari manifestó su «esperanza de que el tren llegue, de sentir la emoción de verlo pasar por la esquina de mi casa, y de que vuelva a unir los pueblos, que es lo que todos los argentinos de bien saben que el tren es progreso, es también ecología porque una locomotora transporta la carga de 100 camiones. Sabemos que entonces reduciría la cantidad de accidentes. Todo argentino de bien, que sepa lo que es el ferrocarril, quiere que vuelva. La expectativa enorme de que siga avanzando este proyecto que se está dando en todo el país, pero que nosotros acá en la sierra, particularmente, necesitamos muchísimo».

– Si le tuvieras que pedir algo al presidente de Trenes Argentinos, Martín Marinucci, qué le dirías?

– Es difícil. Pero supongo que, aunque está haciendo las cosas bien, no puedo evitar pedirle por mi ramal. Que llegue a Cruz del Eje.

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