De Malvinas a Marambio, una vida completa al servicio de la Patria

Entrevista al Dr. Juan Carlos Luján, Suboficial Mayor de la Fuerza Aérea Argentina (R), Presidente de la Fundación Marambio.

Nos interesó escuchar una voz autorizada que nos hable de la Antártida Argentina y del continente antártico en general, Primeramente le preguntamos sobre la actividad que se desarrolla en el sector de Argentina.

A respecto, nos refirió: “Desde hace 126 años que flameó por primera vez nuestra bandera en el territorio y las Islas Orcadas. Somos los únicos que desde el principio estuvimos en forma permanente realizando tareas científicas desde el 22 de febrero de 1904, que es el Día de la Antártida. Luego, a partir de la década del 40 se fueron haciendo las otras bases y de otros países que pretenden soberanía sobre ese territorio.

Por eso lo más importante es hacer constar nuestra presencia soberana, el mantenimiento, la investigación y también la toma de posesión de territorios para Argentina, porque sino lo pueden reclamar otros países que estén dentro del Tratado Antártico.

En una oportunidad tuvimos que ir con un avión Viver monomotor a sobrevolar una isla y vimos una meseta pero no sabíamos si la superficie era resistente para el avión. Entonces tiramos bolsas con piedras al sobrevolar y se veía firme y aprovechamos para que bajara la patrulla de avanzada para subir y marcar la pista. Armaron una pista de 300 mts sobre el barro congelado y ahí pudo bajar el Viver, con esquíes y ruedas, es decir levantó con esquíes y bajó con ruedas, el 25 de abril de 1969. Fue la primera vez en la historia que un avión apoyó sus ruedas en la Antártida.  

Hay que tener en cuenta que hoy un avión en vuelo directo tarda 6 horas 45 minutos desde Buenos Aires a Marambio y yo en el año 67 tardé 15 días. No se olviden que se puede ir entre noviembre/diciembre a febrero/marzo. El resto del año quedan aislados. Por eso es que nos operaban de todo lo necesario antes, nos daban duplicados de anteojos, de prótesis detales, etc. Ibamos para quedarnos dos años”.

Existió algún tipo de enfrentamiento con otros países por tema territorial?

“Si, pero no involucró a nuestro país. Se dio durante la 2ª. Guerra Mundial con Alemania”.

Las bases están muy separadas una de otra?

“La de Orcadas está en el medio del mar, bien al norte, casi fuera del círculo polar antártico, a 700 km de la Base Marambio, que está en la península antártica. Las que están más lejos se sitúan debajo del círculo polar antártico y son la Base San Martín y la Gral. Belgrano. Desde esta última parten los vuelos y las expediciones terrestres al Polo Sur, porque es la que está más cerca.

Esto está muy bien explicado en la Argentina y el Tratado Antártico, en nuestra página web”.

Es un continente muy grande.

“Si, aproximadamente alrededor de 14 millones de km2 y la Antártida Argentina 4 millones”.

Además de haber estado en la Antártida, usted es ex combatiente de Malvinas.

“Si, considero que soy combatiente de Malvinas. Yo era tripulante de un Hércules C 130, que es un avión y al mismo tiempo es una parte de un sistema de armas, ya que al avión lo configuran de acuerdo a la misión: para lanzamiento de paracaidistas, para transporte de tropas, para traslados Vip, para camillas o para reabastecer en vuelo y también es un bombardero. Soy operador de sistema de entrega aérea del sistema de armas Hércules 130. Este puesto es el que se encarga del compartimiento de carga, que es el corazón del avión. Hay que estar atento a todo lo que sucede, desde la carga, los amarres, tomando todas las medidas también por el peso y balanceo, cuidando el tema del centro de gravedad para la carga.

Mi misión antes del día 2 de abril fue ir a la Base El Toro, en Los Angeles, para reparar un helicóptero, donde teníamos que esperar una semana dichas reparaciones y después regresar. Allá vive gran parte de la familia de mi esposa y yo estaba recontento de ir para allá, pero llegó una contraorden para bajar el helicóptero y arrancar para otro lado. Y me dijeron que fuera con mucho abrigo.

Salimos para Comodoro Rivadavia y así fue que tuve el honor de estar en uno de los primeros vuelos en aterrizar en Malvinas el 2 de abril. A la tarde hicimos otro vuelo llevando el radar que se utilizó en toda la guerra. Y en todo el mes de abril hicimos la cama caliente, ya que hacíamos dos vuelos por día e íbamos a dormir, mientras que el avión volvía a salir con otra tripulación, y así sucesivamente.

Todo esto hasta el primero de mayo que la cosa cambió. Volábamos a las islas al ras del agua para no ser detectados, hacíamos lanzamientos, reabastecimientos, traslado de heridos, en fin, todo lo que se necesitaba.  

Los aviones caza necesitaban reabastecimiento porque salían con poco combustible para poder llevar más bombas, volando hasta la mitad del recorrido, donde les dábamos el combustible necesario. Además, nuestro navegador les brindaba el rumbo necesario para que atacaran la flota inglesa, porque un barco en el medio del mar no se divisa, hay que saber qué rumbo tomar.

Cuando volvían, los que podían porque algunos eran derribados, también repostaban con nosotros.

Un tema que se mantuvo en secreto militar durante más de 30 años y ahora se empezó a conocer porque fue un vuelo al que se le dio la medalla de valor en combate, de dos aviones que lo hicieron porque uno fue derribado, fue con salida a ras del agua, subida súbita y quedar con silencio de radio. Arriba prendíamos el radar para que el navegador diera las coordenadas y las pasara a la Fuerza Aérea Sur, que mandaba los caza. Eso se llamaba localización de blancos ciertos.

Todo ello con el peligro que significaba que ellos nos detectaban y nos mandaban los Harriers, que cuando los detectaba el radar teníamos que salir para otro lado, jugábamos al gato y al ratón.

En el último viaje que hicimos realizamos esto mismo y nos lanzamos hacia abajo cuando vimos la luz, pero nos mandaron los misiles y nosotros seguíamos hacia abajo hasta que desaparecimos y nos dieron por derribados. Enseguida informaron a EEUU y durante 10 horas o más figuramos muertos.

Al volver teníamos un password para entrar, pero no entrábamos e igual seguimos porque teníamos que entrar. Los radares de defensa nos detectaron en Comodoro Rivadavia y dieron alerta roja porque a nosotros nos dieron como derribados.

Todos estaban en los refugios y cuando aterrizamos bajamos la rampa y vimos un montón de ambulancias, bomberos, era un carnaval. Al bajar todos nos abrazaban porque hacía 10 horas que nos daban por muertos y tenían la orden de derribo sobre nuestro avión. Menos mal que fue anulada”.

Se habló mucho sobre el papel real de los chilenos en el conflicto.

“Lamentablemente, el gobierno chileno cometió una gran traición. Los radares chilenos les informaban a los ingleses e incluso creo, por hechos ocurridos, que hubo infiltrados acá”.

Volviendo al tema Antártida, usted recibe alertas sobre novedades?

“Si, recibo alertas nuestras y de otros países. Entre ellas, esta pavada donde se dicen cosas que son imposibles como esta persona que dice que fue y le sellaron el pasaporte, cuando no existe el pasaporte en la Antártida, porque no es de nadie, no hay aduanas. Si se debe pedir permiso porque hay bases de distintos países, que son los que están en el Tratado Antártico, porque este es un territorio de paz, de ciencia y cuidado del medio ambiente. Los que va allá son científicos y es un error referirse a bases militares. Las bases son administradas por militares pero son para fines estrictamente científicos y ellos solo brindad apoyo logístico y operativo a estos fines, ya que están preparados para tareas de riesgo”.

Ya que entremos en el tema de las pavadas que se dicen en referencia a la Antártida, hay otros continentes más allá de la Antártida?

“No, porque no existe el más allá de la Antártida, porque la Antártida es un continente rodeado por mar, como se puede ver claramente en el mapa. Es una isla grande, como son las islas Malvinas. Así como el Polo Norte es un pozo y es mar congelado, el casquete polar antártico es una meseta con picos de altura en algunos lugares de 3400 metros.

Creo que cuando Dios hizo al mundo, apretó con el dedo en el Polo Norte y empujó al Polo Sur, porque de un lado hay tierra y elevaciones y del otro agua.

La gente que dice esas pavadas son de lo más burdo que hay, no se le puede dar entidad alguna”.

Compartilo en tus redes!