Flamante Presidente del HCD de San Isidro, ya que asumió en diciembre pasado, Jorge Alvarez se prestó cordialmente a nuestro requerimiento, contando sobre el acontecer del trabajo efectuado en estos meses.
Al respecto, explicó: “Asumimos el 10 de diciembre una nueva etapa en el HCD, que es fruto del resultado electoral de septiembre pasado, donde los vecinos de San Isidro nos dieron un fuerte respaldo, ya que uno de cada dos votantes acompañó al gobierno de Ramón Lanús. A mí me tocó la responsabilidad de encabezar esa lista que nos dio la posibilidad de ser la primera minoría en este Concejo, ya que durante los dos años previos éramos una minoría y ahora tenemos la mitad de los concejales, en una alianza con otros partidos como Alianza por San Isidro y La Libertad Avanza que de mínima nos permite ordenar la Agenda Legislativa, la posibilidad de dialogar con las restantes fuerzas políticas desde un lugar donde podemos acompañar la acción de gobierno y además escuchar y sumar a las voces que surgen de la oposición. En términos generales, estoy muy contento con el trabajo que estamos llevando adelante y entiendo que, de alguna manera, es nuestro objetivo el poder amalgamar todas las voces y escuchar todas las opiniones, que es lo que estamos llevando a cabo”.
La gente en la calle habla de este gobierno y es el termómetro del mismo, porque si bien notan un cambio y están conformes expresan que todavía falta. Hay que medir los tiempos y dejarlos trabajar, pero se nota que algunos que estaban en la oposición ahora están a full con ustedes.
“En líneas generales creo que hoy en Argentina hay una transición general de un sistema que durante muchos años nos gobernó y hoy está en crisis. Dentro de esa transición está todo patas para arriba y en el caso de San Isidro nos tocó reemplazar a una gestión que llevaba muchos años en el ejercicio del gobierno y al que la ciudadanía tenía en buena consideración pero entendía que esa forma de gobernar había llegado a un agotamiento, porque le faltaba mayor cercanía y sobre todo devolver el esplendor que supo tener San Isidro en otros momentos históricos.
Durante los dos primeros años de la gestión Lanús se tuvo el objetivo de devolver la cercanía de la figura del Intendente a los vecinos, que esté presente y lo puedan ver y tocar, no una figura lejana, y recuperar la confianza en ese lugar que los vecinos te dan. Y por otro lado necesitábamos volver a trabajar en la calle. Hacía muchos años que no había obra pública y en el trascurso del año pasado hicimos una muy fuerte inversión en materia de infraestructura urbana, que se vio en las calles y en la puesta en valor de todo el espacio público; casi diría solo comparable al año 1985 – en el gobierno de Melchor Posse – desde el cual no hubo tanta obra pública como la que hicimos nosotros, pero también el gobierno de Ramón Lanús compró todos los dispositivos y materiales necesarios para desarrollar una política de seguridad moderna, desde flota de patrulleros hasta cámaras y sistemas de vigilancia.
Hubo también un reposicionamiento del sistema de salud, sobre todo en la parte no visible como la aparatología y la cobertura de los hospitales, sobre todo del Hospital Central, que durante muchos años se inundaba con cualquier lluvia.
Y esa fuerte inversión fue para devolverle algo de su antiguo esplendor a la ciudad, que viene acompañado con obras públicas, como el corredor Rolón o el corredor Fleming, el Parque de los 33 Orientales y el río y más puntualmente ahora con una fuerte inversión para terminar la obra pluvial de 33 Orientales, que va a permitir que Beccar no se inunde más. Y también la obra del Barrio Ferroviario en Boulogne.
Este gobierno ha tratado siempre de administrar los recursos de la mejor manera posible haciendo eficiente el uso de los mismos y creo que de alguna manera lo hemos logrado. Pero nos queda todavía una mitad de mandato en la cual tenemos que mostrar hacia donde queremos ir. Y en eso yo creo que en esta semana se vota una modificación al Código de Ordenamiento Urbano, donde mostramos que estamos trabajando para el desarrollo y la transformación del oeste del distrito, para que Boulogne y Villa Adelina sean equiparables, por ejemplo, al barrio La Calabria en San Isidro. Estamos trabajando para generar mayor inclusión, mejor accesibilidad a la vivienda, pero sobre todo generar una mejora del espacio público en zonas que hoy están abandonadas como lugares periféricos de Boulogne y Villa Adelina, el corredor ferroviario norte, que creemos que está desaprovechado y sobre lo que estamos trabajando”.
Es una zona históricamente abandonada. Que visión tienen de acá a fin de año, por ejemplo, en obras.
“Eso está muy supeditado a la situación financiera de la Provincia de Buenos Aires, que ha tenido una caída muy fuerte en los recursos que se giran a los municipios. Esto nos obliga a reformular los planes que teníamos. Estamos trabajando para obtener un bono, con la autorización de obtener fondos en el mercado de capitales, algo muy innovador en nuestra Provincia, como es que un municipio salga a pedirle plata los vecinos para hacer obras, en este caso de infraestructura para la zona más postergada de Beccar, básicamente en una cuestión de inversión en materia de estructura y de urbanización de algunos barrios como La Cava para potenciar la política de seguridad. No solo se mejora la seguridad con más patrulleros sino invirtiendo para mejorar la calidad de vida de gente que hoy la está pasando muy mal y que se transforman en gérmenes para la economía del delito. Ahí hay un potencial donde creemos que tarde o temprano debemos cortar de raíz para que todos tengan mejor calidad de vida para los vecinos, mejor calidad educativa y sobre todo mayor presencia estatal y de seguridad en todo el barrio. Para eso vamos a tomar este crédito que creemos va a tener mucho apoyo entre los inversores en particular de San Isidro”.
Qué mensaje le dejaría al vecino de San Isidro?
“Como estamos en Argentina les pediría que aguantemos porque estamos haciendo un esfuerzo muy grande porque creemos que esto es para tener un futuro mejor en el corto plazo y desde lo que nos toca empatizamos con las necesidades de la gente. Tratamos de dar lo mejor y les decimos que nuestro compromiso con los vecinos está intacto. Todos tenemos que tirar un poquito del carro, siempre para adelante. Nosotros estamos siempre dispuestos a empujar si es necesario”.