La economía real frente a la retirada del Estado: cuando el ajuste castiga a los hogares y los barrios
Este mes asistimos a una agudización de políticas que conciben al Estado como una simple hoja de cálculo, ignorando las consecuencias sobre la vida de las personas. Convertir derechos adquiridos en prestaciones condicionales para sostener un superávit fiscal artificial es una muestra clara de esta retirada estatal. Lo vemos en el intento de eliminar los subsidios energéticos para las zonas más frías y lo palpamos caminando por nuestras ciudades, donde la caída del consumo obliga a bajar persianas históricas, rompiendo no solo la economía, sino el tejido social de la comunidad. Frente a esta asfixia local y a los nuevos desafíos que impone la globalización, el aislamiento no es una opción. Hoy, más que nunca, defender a los ciudadanos requiere un rol activo e indelegable, exigiendo respuestas al Congreso y tejiendo redes de contención tanto en el territorio como a nivel internacional.
Zona Fría: la Defensoría alerta que miles de hogares perderán el subsidio si se aprueba la eliminación del beneficio automático
En esta edición abordamos estos frentes urgentes para no naturalizar la exclusión.
El Gobierno nacional envió al Congreso un proyecto que busca eliminar el beneficio automático del régimen de Zona Fría para amplias regiones del país, incluyendo la Costa Atlántica y 77 municipios del interior bonaerense. Esta medida transforma un derecho adquirido por ley en una asistencia sujeta a demostrar extrema vulnerabilidad, dejando la cuantía del descuento a la discrecionalidad del Poder Ejecutivo. Desde la Defensoría exigimos al Congreso que rechace esta eliminación. El Estado no puede trasladar la incertidumbre tarifaria a las familias más débiles con la única consigna de alimentar un superávit artificial.
Cuando una persiana baja, pierde toda la comunidad
La crisis económica y la caída del consumo están dejando una marca dolorosa en la Provincia. Solo en La Plata se registraron 455 locales cerrados o en alquiler, un fenómeno que se repite dramáticamente en localidades como Monte Grande, donde recientemente cerró la histórica heladería Vaicrem tras más de dos décadas. Reducir esto a un simple indicador económico es un error: detrás de cada comercio de cercanía que cierra hay proyectos de vida destruidos, familias sin ingresos y barrios que pierden sus espacios de encuentro e identidad. No estamos frente a fracasos individuales, sino ante una cadena de ajuste que interpela a toda la sociedad.
Frente a las nuevas amenazas globales, la red es nuestra fortaleza institucional
Participamos en Roma de la Cumbre Internacional de Defensores del Pueblo.
Junto a representantes de cuatro continentes, para debatir sobre las vulneraciones de derechos que hoy trascienden las fronteras nacionales. Propusimos la creación de un Protocolo de Alerta Temprana y un Repositorio Global para dar respuestas conjuntas a problemáticas urgentes como la trata de personas, la vulneración de datos y la salud mental de niños y adolescentes frente al avance de plataformas digitales radicadas a miles de kilómetros. La independencia del Defensor no significa aislamiento; frente al avance desregulado de la tecnología, necesitamos cooperación internacional para proteger a los más vulnerables.