Bajo el lema “De Argentina hacia el mundo”, el Instituto de Energía de la Universidad Austral reúne este jueves a líderes del sector público, privado y académico para analizar el impacto del desarrollo de Vaca Muerta, las reformas regulatorias y la proyección del gas licuado de petróleo hacia los mercados internacionales.
El Instituto de Energía de la Universidad Austral organizó el Seminario Internacional de GLP: “De Argentina hacia el mundo”, un espacio de encuentro estratégico para la industria del Gas Licuado de Petróleo (GLP) que abordó las oportunidades concretas de expansión exportadora del país impulsadas por el desarrollo de Vaca Muerta.
El seminario promueve el análisis sectorial y el diálogo estratégico entre productores, compradores, fraccionadores, distribuidores, traders, autoridades y especialistas de la cadena de valor a nivel regional e internacional.
Declaraciones textuales de los ponentes
Julián Rodríguez – Rector de la Universidad Austral: “La energía es un sector que tiene una oportunidad enorme por delante. Argentina tiene los recursos, la capacidad productiva y, a partir del desarrollo de Vaca Muerta, puede aumentar su oferta de GLP y proyectarse a nuevos mercados”.
“El sector energético es un dinamizador de la economía, crea inversión, crea trabajo, conocimiento y nuevas oportunidades para el país, pero nos obliga a pensar qué hacemos con ese crecimiento y cómo lo hacemos, que contemple una mirada de largo plazo que incluya estrategia país, un proyecto país”.
“Aparece la sustentabilidad como elemento clave de esa discusión, en su triple dimensión: el desarrollo energético debe contemplar el cuidado de la casa común, el medio ambiente; luego deben realizarse actividades en un marco legal, ético y transparente donde queden claras las responsabilidades de cada actor y la trazabilidad en las decisiones; y por último el impacto social, que el desarrollo de un sector como este puede traducirse en oportunidades para comunidades locales. En su encíclica Magnifica Humanitas, el papa León XIV nos propone un marco que orienta el desarrollo de esta industria naciente: principios generales de la Doctrina Social de la Iglesia como la búsqueda del bien común, solidaridad, dignidad humana y la necesidad de que el progreso esté siempre al servicio de las personas”.
Roberto Carnicer – Director del Instituto de Energía de la Universidad Austral: “Este seminario refleja la manera en que concebimos el Instituto de Energía desde su formalización en 2019. Ante un sector cada vez más complejo, la energía no se puede estudiar en compartimentos estancos; el instituto tiene una visión integradora e interdisciplinaria”.
“El desarrollo de Vaca Muerta, en petróleo y gas natural, abre una oportunidad muy significativa para los líquidos asociados. Con el crecimiento de Vaca Muerta hay mayor disponibilidad de gas, petróleo y líquidos. El desafío no es solo garantizar el abastecimiento interno, sino agregar valor y construir una plataforma exportadora eficiente. Es necesaria una logística adecuada, inversiones y una estrategia de largo plazo”.
“El GLP argentino tiene una presencia importante en América Latina. Hay que comenzar a mirar destinos de mayor escala y mercados mundiales. Acceder competitivamente requiere volumen, infraestructura y relaciones comerciales sostenidas”.
Fabricio Duarte – Director Ejecutivo de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo (AIGLP): “Sobre la dinámica regional, la oferta y demanda de GLP en América Latina tiene como característica que consumimos más de lo que producimos. Las importaciones hoy tienen un papel fundamental en el equilibrio energético regional (…) En Argentina, el desarrollo de Vaca Muerta no solo es una posibilidad para el mercado energético nacional, sino para toda la dinámica de abastecimiento de GLP en América Latina”.
“América Latina es muy dependiente del GLP de fuera de la región, principalmente de EE. UU., y Argentina puede convertirse en una fuente regional de suministro; no para reemplazar a un proveedor por otro, sino para diversificar las fuentes de abastecimiento”.
“Necesitamos capacidad de almacenamiento, pero también certeza jurídica y regulatoria, ya que la estabilidad de las reglas es fundamental. La transición energética tiene que ser equitativa y gradual, garantizando la seguridad energética y terminando con la pobreza energética. El GLP permite sustituir biocombustibles contaminantes en los hogares y puede llegar a donde otros no llegan”.
“Hacia 2030, en Argentina se podrían generar 2,3 millones de toneladas, un volumen significativo para la exportación. El desafío será cómo construimos las condiciones para conectar mejor esta oferta con la demanda regional”.
Federico Veller – Subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía de la Nación: “Este seminario es extremadamente oportuno por el momento que vive el país en general y el mercado de GLP en particular. Unir las perspectivas de la industria, la academia y el Estado me parece muy útil para desarrollar el tema en profundidad”.
“El nombre de este seminario, ‘De Argentina hacia el mundo’, no es una metáfora: describe con precisión lo que está ocurriendo. El GLP de Argentina abastece a millones de hogares que no tienen gas natural, a la vez que es un producto relevante de exportación en la región, en Asia e India. No es una hipótesis de exportación, es una realidad con datos, no promesas”.
“La producción nacional está en crecimiento: en 2025 se produjeron 3 millones de toneladas – el mayor nivel en dos décadas – impulsada por el procesamiento de gas.
Se exportaron 1,6 millones de toneladas por 700 millones de dólares. El destino natural sigue siendo la región, con Brasil como principal comprador, pero Asia ya aparece en el mapa”.
“Se dieron tres grandes cambios en el mercado de GLP: menos burocracia y más previsibilidad, más libertad operativa y comercial al salir del esquema de precios máximos, y una mejor focalización social del subsidio directo a los hogares vulnerables mediante el programa Hogar. A esto se le suma el RIGI, con estabilidad por 30 años y 23 proyectos ya aprobados. Estamos consolidando una desregulación responsable y libertad para producir y vender que se transforma en inversión concreta”.
Julio Faldin – Vicepresidente Senior de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica de ARGUS: “El 60% de toda la demanda global de GLP se concentra en Asia Pacífico (principalmente China e India). Es el imán del mundo: cualquier molécula de GLP nueva va a terminar siendo consumida por esta región”.
“El cierre del estrecho de Ormuz redujo un 25% las exportaciones globales de GLP (…) Hoy el mundo requiere más moléculas de GLP y la relevancia de la producción de EE. UU. y América del Sur es mayor”.
“Argentina, con todos los proyectos en marcha, estará alcanzando los 8 millones de toneladas de GLP al año para 2040, lo que nos posicionará de estar en el puesto 20 a ubicarnos entre los 5 primeros exportadores globales, un cambio superimportante para la región”.
“Estamos en transición, desarrollando una estructura de fletes para transformar nuestro esquema exportador; necesitamos precios de referencia para contar con mayor transparencia”.
Craig Whitley – Consultor Principal en World Energy Consultants, LLC (EE. UU.): “A lo largo de mis 55 años en esta industria, me resulta impresionante observar la transformación del mapa global: en 2010 Estados Unidos era un importador neto de GLP, y hoy lidera una oferta donde solo cinco países concentran el 90% de la producción mundial. En este escenario global, Argentina ya se posiciona en el puesto número 14 entre 176 países analizados”.
“El Golfo Pérsico representa el 30% de las exportaciones mundiales de GLP. Tras el estallido del conflicto en Irán en febrero de 2026, los mercados asiáticos sufrieron un impacto inmediato: las entregas hacia China cayeron un 36% y los compradores regionales salieron masivamente a buscar suministros alternativos. Al constatar que la disponibilidad de cargas en EE. UU. no era inmediata, los países asiáticos no tuvieron más opción que competir por las pocas cargas existentes y por los mismos buques transportadores, empujando los precios al alza. Indonesia fue la única excepción positiva debido a que ya contaba con contratos previos firmados con EE. UU.”.
“La disrupción de los 11 millones de toneladas anuales que aportaba Irán altera profundamente la dinámica del comercio marítimo, por donde se mueve la totalidad del GLP global. El consenso general es que el impacto de este conflicto no se resolverá en 2026, sino que se extenderá hacia 2027, marcando un quiebre permanente en el flujo del mercado internacional”.